CONTRADICCIONES IMPERDONABLES

Publicado en por LA MILITANCIA

(*) ORLANDO BARONE


Todo lo que contradice a su naturaleza o a su estándar causa sorpresa. Por ejemplo un negro que promoviera el apartheid contra si mismo. O un vicepresidente de la Nación que traiciona a su presidente. Al pasaje o transfuguismo político se le llama burlonamente “borocoteada”; acaso un exceso creativo que ocasionalmente estropea un apellido. Alberto Fernández, que hace cinco años expuso al sarcasmo a Lorenzo Borocotó al atraerlo a su despacho, ahora se ha pasado al clarinetismo. Y nadie le llama a eso “Alberteada” y ni siquiera le llaman “traicionismo”. Últimamente los que más desorientan son algunos líderes de izquierda. No ya Vilma Ripoll tratando de subir entusiasmada a la gesta triunfal de los ruralistas con El Manifiesto de Marx enrollado en el poncho. O Elisa Carrió que de coincidir hace siete años con un economista de izquierda como Lovuolo, ahora termina coincidiendo con uno de derecha como Prat Gay, mientras aterrada de que el grupo Clarín se empequeñezca advierte que la presidenta va a instalar el Terrorismo de Estado. Hay otros casos más desorientadores. El de Felipé Solá es el de un desorientado que se creyó e hizo creer que era peronista y aunque se empeña en querer mostrar que nunca lo fue sufre el desencanto de que los antiperonistas tampoco lo asumen como propio. Por lo cual está en un no lugar del que solo se sale por abajo y sin probabilidad de volver a la superficie. Chiche Duhalde para demostrar que no es peronista da charlas combinadas sobre crisis de valores con Santiago Kovadloff.
Eduardo Duhalde cena con Héctor Magnetto sin darse cuenta que le toca la silla más baja y el plato le queda alto.
Debe haber un “gen” peronista que cuando se deforma dentro del pensamiento peronista empieza a morder a los de su familia. Y que hace que los ex peronistas se vuelvan más antiperonistas que los gorilas. Lo que llama la atención entre tantas contradicciones es la de Pino Solanas. ¿Cómo se hace para atravesar el largo camino que va de La Hora de los Hornos hasta pactar en el Congreso con la oposición antiperonista? Parece increíble que haya presentado una denuncia penal contra la presidenta en el caso del Banco Central, o que en las retenciones votara igual que Cobos. Más increíble es que cuando Mariano Grondona en televisión le ofreció su simpatía ideológica Pino las recibió gratificado. O que cuando los antiperonistas necesitaban quorum para votar, Proyecto Sur estuvo a pleno para no dejarlos solos. El socialismo de Giustiniani y de Binner, que proclama la mejor distribución del ingreso, busca acordar con el radicalismo de Gerardo Morales y Aguad. Contradictorio es que el socialismo considere aliados a los radicales liberales. Juntos quieren hacer creer que, que porque Ricardo Alfonsín es simpático y pacífico, para las elecciones se irán volviendo progresistas. Eso no les impide contradecirse y mandar a la diputada Giúdice a defender a los medios hegemónicos; los mismos que en su tiempo conspiraron contra el radicalismo. Contradicciones son las de los periodistas que hoy se resisten a la nueva libertad de medios y eligen la libertad empresa de los medios concentrados. Imperdonable es que por desplazar a un gobierno un dirigente se desplace de su historia y vote junto a sus enemigos.

Carta abierta leída por Orlando Barone el 6 de Septiembre de 2010 en Radio del Plata.
FUENTE : http://orlandobarone.blogspot.com

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